La implantación del teletrabajo en el entorno laboral español, impulsada por la digitalización, plantea importantes desafíos jurídicos. Estos desafíos giran en torno al equilibrio entre las facultades de control de la empresa y la protección de los derechos fundamentales de los trabajadores, como la intimidad, el descanso y la desconexión digital. El teletrabajo también está relacionado con la conciliación de la vida familiar y laboral, tal y como se establece en el artículo 34.8 del Estatuto de los Trabajadores y en la Ley 10/2021. No obstante, la jurisprudencia presenta criterios dispares, lo que refleja la complejidad de estas situaciones. El derecho a la desconexión digital es un pilar esencial que permite a los empleados no ser contactados fuera del horario laboral. Este derecho, amparado por el artículo 18.4 de la Constitución, la Ley Orgánica 3/2018 y el artículo 20.bis del Estatuto de los Trabajadores, requiere una regulación más detallada y una cultura empresarial que garantice su aplicación efectiva.